lunes, 19 de junio de 2017

¿Qué te pasa?

ME PASA que estoy cansado de dar tanto y recibir tan poco,
cansado de animar y estar siempre ahí para todo el mundo y que nadie esté ni se preocupe por mi,
cansado de que no vean todo lo que hago por ellos y no se den cuenta,
cansado de tantas promesas que después no se cumplen,
cansado de tantos futuros y condicionales que nunca llegan,
cansado de tantos “algún día”, “pronto”, “estaremos juntos”, “seremos”... el día es hoy y ahora y no dentro de a saber cuando...
Cansado de confiar en las personas y que no te demuestren lo mismo, a día de hoy ya no confío en casi nadie.

Cansado de esperar a que sucedan las cosas y de no hacerlas por los demás,
cansado de adaptarme a todo y a todos, de incluir a todo el mundo si después no lo valoran,
cansado de que ya no se valoren los “te quiero” y se regalen como si nada,
cansado de los “tenemos que vernos”, “a ver si quedamos”, “cuando quieras”, falsos e hipócritas que sabes que nunca pasará,
cansado de ti.

Cansado de todo esto que me ronda por la cabeza, que me hace tener más ganas de estar solo cada día, de disfrutar de cada momento tal y como suceda, de no pensar en los demás y pensar cada día un poquito más en mi, en que yo debo ser lo primero y después los demás, que no necesito a nadie para ser feliz y que todo eso llega al final. NADA.



domingo, 23 de abril de 2017

Miedo

El miedo es como la familia, todo el mundo tiene una, pero aunque se parezcan, lo miedos son tan diferentes y tan personales, como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño, miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades, miedo a quedarnos atrás, miedo a no ser lo que soñamos, a no dar la talla. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pase a los demás, y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca.

Hace tiempo escuché a un señor en la tele, un señor que decía que la felicidad es la ausencia de un miedo. Y entonces me he dado cuenta de que últimamente, yo ya no tengo miedo. Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien, a veces cuesta, pero cuando empiezas lo único que tienes que hacer es seguir, sin dudar, y de repente te das cuenta de que el miedo ya no te pertenece, ha desaparecido, como esa ropa que un día dejas de usar.


viernes, 14 de abril de 2017

Tu momento

Soy de los que se enamoran rápido pero que olvidan lento.
De los que esperan más de los de la gente que el resto.
De los que predican que hay que vivir el momento pero se les pasa el tren por no hacer el último intento.
Y aunque me cueste, valoro lo que tengo y sé que si algo va a dolerme puede hacerme más fuerte también.
Que un "te quiero" fácilmente es un "te hiero" y ten seguro que el futuro te depara lo que tú pelees.
No toda amistad estará siempre en las malas, darás más para al final acabar sin recibir nada.
Y es que la vida nunca es como te esperabas, el amor es pasajero se baja en cualquier parada.
Ya no confío en nadie, aprendiendo a quererme, pidiendo un baile a la tristeza cuando viene a verme.
Si alguien se marcha nunca pienses "¿Qué pasa si vuelve?", que las personas se valoran más cuando las pierdes.
Porque todo lo que duele con el tiempo se supera y equivocarse es la mejor escuela, no elijas tu camino por el destina que espera, el secreto es disfrutarlo sin pensar en cuanto queda.
Claro que hallarás dolor en el trayecto, y te fallarán personas a las que llevabas dentro, pero te juro que algún día sin quererlo lo superarás, sabrás que ya ha llegado tu momento.

No quiero que me quieran con palabras, si no las siguen hechos éstas no valen nada.
Aprendí que ser feliz está en las ganas, que hay promesas que caducan y besos que te apuñalan.
Que quien te dio la mano, quizás te empuje luego, que es un regalo ser afortunado sin dinero, que nunca se llega a olvidar un amor verdadero, que no todo siempre es malo, vamos conviértelo en bueno.
El amor más necesario es a uno mismo, no el cinismo de unos labios que te lanzan al abismo.
Nunca olvides de donde vienes, no dejes de sonreír aunque haya heridas que envenenen, sé que duele, pero debes de saber que puedes, tienes que creer en ti salir y hacer lo que más quieres, no te frenes.

Si tu miedo te limita y debilita, enfréntalo, el dolor te rehabilita si el amor marchita.
Si le necesitas échale de menos pero echa coraje al viaje, nuevos parajes te incitan a levantarte, salir hacia delante, conocer a nueva gente interesante, enamorarte de una mente sugerente, de un plan loco emocionante, de vivir intensamente el instante que está delante.

"Hoy es mañana y este es tu momento"